Puedo sentir el viento y su susurro,
mis pulmones han encontrado la frescura invernal.
Mi rostro se ha deformado,
ha mutado o evolucionado.
Quisiera no ver el final.
Quedarme quieta y respirar los acontecimientos
sin que mi mente retuerza las cosas.
Necesitaba inhalar oxígeno,
desechar el alquitrán.
Caminar por calles de adoquines con los pies descalzos.
Soportar el dolor y dejar de intentar escapar del universo.
Poder ver que el camino sinuoso continúa.
Dejar de lado las fantasías que siembran amargura e inseguridad.
Necesito esto,
Necesito exorcizar el demonio que vive dentro mío.
Bill, quisiera que me dejaras en paz.
Sentiré el vacío, tu ausencia, y quizás melancolía,
pero lo cierto es que no te quiero más.
Desearía poder afirmar con toda certeza que
pronto te diré "Adiós".
Pero sé que mi vida te da la tuya,
sólo anhelo que te duermas y que despiertes cuando ya no haya remedio.
El león ha rugido en mi estómago
"¡fuera de estas tripas!"
Quiero decirte adiós.

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