miércoles, 26 de septiembre de 2012

Palabras.



Y las palabras se encuentran ahí, 
en papeles y libros.
El amor yo lo veo así,
lo que alimenta mi conocimiento.

Pero no son simples palabras,
son puras y nítidas, abiertas y extensas,
que se instalan en mi cabeza y se expanden dentro de mi cráneo.

Recibo el amor platónicamente,
recibo el amor artificialmente.
Y si se quiere, indirectamente.
No hay nadie que me diga que me quiere, 
no se trata de palabras vacías y escurridizas.

No me llegan otras palabras de afecto que no sean esas,
no me bastan las palabras tradicionales ni convencionales.
De las personas tangibles espero actos,
no quiero sucias palabras, ya no quiero cortarme la lengua para que me entiendan.
No quiero rebajarme para compartir un lenguaje,
no quiero dejar de ser yo por unas estúpidas palabras.

Sigo esperando, aquellos actos.
Todos creen lograr la máxima expresión con las palabras,
lamentablemente para mí no es así,
seré yo y unos pocos, pero ¿qué más puedo decir?

Las palabras son capaces de herir,
pero no apaciguar,
no están dotadas de sentimientos,
son letras compuestas en un contexto determinado.

Atacan, hieren, duelen y se resienten.
Sucias palabras sin propósito benigno.
Estoy cansada de escucharlos y leerlos.

Lo platónico me ama, 
y me siento querida.
Lo real en mi mundo no es más que una mentira.

Los lazos de sangre, la amistad,
la cercanía y el amor,
nada es verdad...

Se suman elementos y forman una gran esfera vacía,
podrida y sin sentido.
La sinceridad ante todo,
ante todo lo que está perdido.

No necesariamente llevan máscaras o caretas,
la mentira contempla y se sitúa
en cada rincón de la vida.

Prefiero lo artificial, lo intangible,
lo imaginario, lo desconocido.
¿Por qué he llegado a esta instancia?
Todos ustedes no son más que un producto.
Un artefacto que responde a lo aceptado,
a lo correspondido, a lo general,
a lo habitual.

Estoy cansada de tantas palabras airosas,
me refugio en otro tipo de palabras.
Quizás no sea ningún tipo de ejemplo de mi propio planteamiento,
pero al menos no me banalizo.

La colectividad y el amor comprometedor me dan asco.

sábado, 22 de septiembre de 2012

¿Teseo el energúmeno?



Quisiera abstenerme de amordazar la certeza una vez más,
No quiero accionar mediante impulsos que luego no pueda reparar.
Teseo, quisiera saber si sos vos, por favor,
Te deseo fervientemente dentro de mi corazón. 

Recuerda que alguna vez nos odiamos,
Como también alguna vez nos amamos.
No me engañes más con tus señuelos,
No me aniquiles más con el tiempo.

No me sumerjas en la oscuridad,
No me abandones nunca más.
¿Teseo el energúmeno?¿Teseo el encantador?
¿Puedo ver remotamente a mi salvador?

A través de la batalla y la muerte, sé que te voy a reconocer,
Pero mientras tanto, tus representaciones e imitaciones me hacen enloquecer.
Y la cólera me enceguece, el mismo infierno me posee,
Lo que provoca que tu placer, ruidosamente incremente. 

Soy parte de este maldito ritual, los sacrificios mis tentempiés,
Pero vos sabes que mi nutriente, es aquel cuchillo en mi piel.
No me arruines más la existencia, te lo imploro, 
No soy más que tu subordinada después de todo.

Te odio y te quiero tanto, te desprecio y te aprecio,
Y ya no encuentro más sinónimos que logren expresar este ambiguo sentimiento.
Teseo, quisiera verte morir sufriendo.

Pero también quiero que me ames y me liberes de estos estigmas.

Seré la primera en morir,
y luego pasará mucho tiempo para que vos, también, te mueras.
Pero tené en cuenta que todo esto es parte de nuestra historia,
y que no podría existir final más feliz que este.

Teseo, sólo quiero que te detengas.
Que me mires y me digas la verdad.
Que las flores se marchiten y las nubes se desvanezcan,
que la tierra se humedezca y que el Sol se apague.
Mi sangre está en tus manos y tu mente.

Teseo, ya no quiero jugar tu estúpido juego.
Este laberinto ha sido mi hogar por demasiado tiempo.
Quiero unirme a las estrellas y descansar en el viento.

Teseo...
Mis átomos quieren acoplarse a los tuyos.
Tu reino será eterno con mi piel y mi útero.
No me importa el futuro si es que realmente sos vos.
No me importa nada, más que vos.