
He conocido muchos lugares de diferentes formas.
Acá en el infierno, todo es amorfo.
¿Sentimientos? No sé...
Angustia persistente y alegrías pasajeras.
Miro mi al rededor y no hay nadie.
Nadie excepto mi mente.
Este mundo, el mío.
Es un caos crónico y laberíntico.
Imposible de encontrar la salida.
Aunque no estoy segura de querer encontrarla.
No te digo que vivir acá sea alegre y placentero,
pero es mi infierno después de todo.
Hago lo que quiero cuando quiero.
Dibujo formas y moldeo personajes.
Construyo castillos y torres.
Hablo con animales.
Duermo sobre la paz.
Despierto con intranquilidad.
Tengo los objetos que necesito.
Tengo miles de cielos y mares infinitos.
Lo único que me molesta de todo esto,
son los sueños donde intrusos aparecen.
No los quiero, NO SE METAN EN MIS SUEÑOS.

