sábado, 26 de mayo de 2012

El Orden Fundamental.


Paso a escribir una serie de cosas:

Primero y principal:

Ayer me compré "Atrapa el pez dorado" de David Lynch, un libro un poco raro, tenía hecha la idea de que era más técnico, digamos que explicaba cómo hizo sus películas, pero no.
Es un libro escrito en forma de ensayo con características de "auto-ayuda". La idea principal es la meditación trascendental e insiste durante todo el libro con ella.
Sin embargo, quiero destacar que me vino justito este libro. Ya que estoy atravesando una pseudo crisis con mi creatividad combinada con lo que sería mi futuro económico.
Es decir, estoy estudiando cine, tengo muy claro que me voy a cagar de hambre, por eso me cuestiono si vale la pena esforzarse. Y sí, lo vale, porque es lo que siempre quise hacer. Desde que tengo 13 años. Así que no voy a echarme atrás justo ahora.
A lo que quiero llegar, es que David Lynch dice algunas cosas puntuales que me tocaron, me ayudaron, me motivaron. Aunque algunas otras son como medio... (No sé que palabra ponerle).
Como por ejemplo, habla sobre un "campo unificado", que explicado sencillamente sería como la base de todas las cosas, donde cada ser humano se conecta con otro, o con una situación, o con un lugar, o con el universo, porque según esa teoría todo parte de una misma cosa y todos somos partes de ella, por eso nada es casual. Algo así como un aleph extraño y/o deforme. (Más o menos eso, intenté explicarlo lo más sencillamente posible).
Es una teoría yogui, sin ir más lejos. Lo cual siempre me remite a pensar en los lavados de cerebros, pero bueno, eso ya es cuestión mía.

En conclusión, me motivó muchísimo. No es nada más ni nada menos que David Lynch, lo amo.

[Conclusiones censuradas]

4ta cuestión:

Abandonar muchas cosas que me hacen feliz, como los video-juegos, porque voy a ser pobre y desgraciada.

Hasta ahora, nada más.





jueves, 24 de mayo de 2012

Necesito irme de acá.

Eso... Necesito irme de acá.
Hipócritas, les falta un poco de intuición.
Porque pedir telepatía es ya demasiado.
Abrir un agujero en la tierra. Pompas fúnebres.
Fiel a aquella idea latente.
Jamás voy a cambiar...

lunes, 21 de mayo de 2012

Un pequeño indicio, todavía soy humana.






Creí que todos aquellos inviernos endurecieron la piedra de emociones. Sin embargo, acá estoy, con un ardor en el pecho, allí entre los pulmones...
Arde pero se siente frío; como un hielo quemándote desde lo profundo. Y esa helada amargura sube hasta que la siento en mi boca... Esa acidez llamada: amor.

Es un otoño en descomposición.
Las hojas no se han caído, no se han secado, no se han muerto.
Siguen hartas de vida y, proliferan y proliferan.
Mis ramas se curvan hacia la gravedad.
Y mis raíces se enredan en un laberinto de tierra.

...

Pero no hay nadie ahí. Pateando mis costillas hacia afuera.
Asfixiándome, rasguñando mi garganta.

La tinta nunca fue permanente, ni duró demasiado.

Entonces ¿qué?

¿Qué es?