
Mujer... Vos no bailás, tu mente danza y se escapa de tu cabeza,
Y... ¡Cuánto que te cuesta poner los pies en la tierra!
Uno te ve y te encuentras mirando por la ventana pero...
¿Realmente estás observando aquello a través del vidrio?
Tus ojos están ausentes, no me mientas, no te mientas.
¿Quién serías si no volaras?
¿Realmente podrías vivir sin volar?
Pienso en ello, ese es mi trabajo. Aunque no encuentro la solución eficaz que necesitamos.
Te pido disculpas por tener dos voces y dos pensamientos totalmente distintos.
No quisiera confundirte, pero lo hago.
Mujer... Sólo quiero decirte que tus sueños son valiosos.
Pero te llenás la cabeza de fantasías y delirios, y a consecuencia se convierten en tus objetivos.
Aunque sea roza los dedos de los pies en la tierra,
para que cuando vuelvas a la realidad no te golpeé fuertemente en la cara.
Jamás serás libre si vos misma te encadenás a tu mundo de maravillas.
Un poco de optimismo y espero, deseo que la realidad te abrace a pesar de tantos años que la negaste.
Pido perdón en tu nombre a la Realidad...
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