Oscuro, caliente y sabroso.
Que nos da su fruto a través de semillas.
Según algunos la borra te da una pequeña visión de tu destino.
Y no pasa un día sin que beba del amor.
De un amor platónico.
Algún día (y ahora sí estoy segura), de que ese café se va a convertir en una persona real.
Quizás tarde décadas, años... meses, días... no importa. No desespero porque suceda YA.
Todavía estoy acomodando mis semillas y raíces, y le doy esa dosis vital de cafeína a mi cerebro, todos los días.

Te amo Cooper!
No hay comentarios:
Publicar un comentario