viernes, 26 de noviembre de 2010

°°°

Como una serpiente me arrastro por la vida,
Llevo una enorme mochila donde tengo todas mis cosas.
Espero que algún día esta mochila explote.
No importa, la columna ya la tengo rota.

Y todavía tengo aunque sea un gramo de esperanza y no la pienso compartir.
El cerebro ya no me van a pudrir.
Porque conseguí la fórmula del repelente.
Y mis palabras ya no van a ser en vano.
Que si los sordos no quieren curarse, no es mi problema.
Y cuando yo creo que es mi problema me desordenan la mente,
La convierten en un caos donde no me encuentro ni a mí misma.

Hoy decidí, arrastrarme por mí.
Y si algún día camino erguida no voy a volver a arrastrarme,
Ni por vos ni por nadie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario